Visión Política
Los tres candidatos a Gobernador
Por Edgar Palma Gómez
Veracruz tiene tres opciones para Gobernador, y ninguna de los tres candidatos termina de convencer a los electores, sobre todo, porque representan a la actual clase política mexicana que no esta a la altura de los graves retos del presente, porque algunos son viejos lobos de mar, -y me refiero, al abanderado panista, Miguel Ángel Yunes Linares, y al Convergente, Dante Alfonso Delgado Rannauro- y el último, no deja de ser un joven ambicioso y arrogante, -refiriéndome a Javier Duarte de Ochoa-. Con esto aclaro una pregunta que me han hecho en varias ocasiones, “No tengo nada en contra del abanderado priísta”.

Se muy bien, que el “hubiera” no existe, y para nuestra desgracia, los veracruzanos en pleno ejercicio de nuestro derecho a elegir a nuestros gobernantes, -al menos me considero dentro del 46 por ciento de veracruzanos que votamos-, asistiremos a votar por el candidato que presente un proyecto real de trabajo que mejores las condiciones de los veracruzanos, y sobre todo, que se vea reflejado en sus bolsillos, porque hasta el momento, los tres no han pasado del discurso demagógico, vacío y sin sentido; la mercadotecnia que ofende a los veracruzanos, con un despilfarro de recursos invertidos en espectaculares, y campañas en medios masivos de comunicación; y en seguir promoviendo una guerra de lodo, para restarle votos a su rival.

Insisto, después de la imposición de Javier Duarte de Ochoa como candidato del PRI al gobierno de Veracruz, -no puedo decir que su designación se dio bajo esquemas democráticos, por la persecución que sufrió el legislador local Héctor Yunes Landa-, el PRI tiene encendido los focos rojos, por el crecimiento del ex priísta y archienemigo del Gobernador, Fidel Herrera Beltrán, y ahora abanderado panista, Miguel Ángel Yunes Linares.

Insisto, hay muchos jóvenes políticos que estarían haciendo un mejor papel que el cordobés, como es el caso del ex secretario del Trabajo en Veracruz, Américo Zúñiga Martínez, quien en ningún momento permitió un solo estallamiento de huelga, por su capacidad de negociación y respeto a las organizaciones sindicales, y sectores productivos en Veracruz. Al menos, su lealtad y disciplina lo convertirán en un digno diputado local, y también es claro que hubiera hecho un mejor papel como candidato a la Alcaldía de la capital veracruzana. Incluso, también hubiera hecho un mejor papel, el coatepecano, Adolfo Mota Hernández, a quien nadie le niega su capacidad como líder nato y su trabajo excepcional cuando fue diputado federal. Esto por mencionar a dos jóvenes priístas que en verdad hubieran podido enlazar a las generaciones de priístas, y no cargar con el mote del “delfín”.

Pero como lo dijera el ex gobernador, Miguel Alemán, “la política es de ciencia, constancia y circunstancia”. Todos los aspirantes a dirigir el destino de Veracruz se disciplinaron, incluso Héctor Yunes Landa. Lo que si es un hecho, es que a Duarte de Ochoa le restará votos las imposiciones de los jóvenes de la fidelidad, como ejemplo, Carolina Gudiño que ahora pretende buscar la presidencia municipal de Veracruz, y no deja de brincar de puesto en puesto, y no cumple en ninguno.

En el otro frente de batalla, las encuestas más reconocidas han mostrado un avance del abanderado panista en las preferencias electorales, que una vez más puede ver sus aspiraciones frustradas. En primer lugar, por tener el antecedente de haber sido impuesto por el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, y no por las bases panistas veracruzanas que lo ven con cierto recelo por tener antecedentes priístas. En segundo Lugar, por el fenómeno Buganza y la guerra sucia emprendida por éste, al vincularse directamente con las huestes fidelistas.

En tercer lugar, a pesar de ser abanderado por el PAN y el PANAL, no ha contado con el apoyo de la “dueña” de este último partido y líder moral del SNTE, Elba Ester Gordillo. Debido a que los dirigentes en el estado han demostrado su apoyo incondicional al candidato priísta. Incluso, el mismo Gobernador Herrera Beltrán ha declarado que su relación con la dirigente del SNTE sigue siendo excelente. En cuarto lugar, por los ataques provenientes desde Palacio de Gobierno, ya que siguen usando al movimiento de los 400 Pueblos, -si, los encuerados-, para golperarlo físicamente en cada evento a donde asiste, y por más que lo quieran poner como victima, estos ataques cumplen con su cometido, restarle votos a Yunes Linares.

Por último, las adhesiones de priístas como Gonzalo Guizar Valladares en Coatzacoalcos y Ricardo García Guzmán en Panuco. El primero hizo perder en las pasadas elecciones de 2009 al ex Secretario de Turismo fidelista, Ivan Hillman Chapoy, y el segundo, el Alcalde de Panuco, Ricardo García Guzmán, tiene como principal antecedente ser identificado como alemanista, ya que fungió como Contralor, y quedaron muchos asuntos pendientes sin resolver durante su gestión.

Por último, esta el abanderado de la Alianza PRD-Convergencia-PT, Dante Alfonso Delgado Rannauro, quien prácticamente tiene todo en contra para convertirse de nueva cuenta en Gobernador de los veracruzanos. En primero lugar, hagamos un poco de historia, Delgado Rannauro es nombrado Gobernador cuando Don Fernando Gutiérrez Barrios es invitado por el entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari, para que se integrara a su equipo de trabajo como Secretario de Gobernación.

Sin embargo, su administración no es muy bien recordada por los veracruzanos, principalmente por los abusos cometidos por muchos de sus colaboradores, que amasaron enormes fortunas al amparo de la impunidad. De hecho, fue durante el mandato de Patricio Chirinos Calero, -Miguel Ángel Yunes Linares, era Secretario de Gobierno-, cuando ingresa al Penal de Pacho Viejo acusado del delito de peculado y enriquecimiento ilícito, y sale de prisión no por ser inocente, sino porque los delitos ya habían prescrito. En segundo lugar, es poco conocido por los sectores juveniles, ya que es recordada su trayectoria por las personas mayores de 40 años. Tercer lugar, se dedica a recordar logros pasados, y no ofrece un proyecto real de trabajo para el futuro. En cuarto lugar, y lo que más le esta perjudicando, son las luchas internas de poder que hay en el Partido del Sol, que lejos de ayudar a su campaña de por si austera, lo van a perjudicar, y más, porque muchos miembros de la izquierda veracruzana no dejan de verlo como un político con claras tendencias priístas.

En la siguiente entrega de esta columna, presentare las tres entrevistas con los candidatos a Gobernador, y sus proyectos de trabajo, y será Usted quien podrá juzgar si estos aspirantes están a la altura de los grandes retos que exigen los veracruzanos.

-o0o- inicio



Visión Política
La democracia en el PRI está de luto
Por Edgar Palma Gómez
En el antiguo imperio romano, el poder se concentraba en una sola persona, el emperador, “El Cesar”; nada se movía sin su aprobación, sus deseos debías ser obedecidos como ordenes divinas, y así, los grandes emperadores -como Tiberio, Calígula, Nerón, entre otros-, embriagados de poder cometieron graves excesos, mismos que han quedado grabados en la memoria de la historia.

Los emperadores romanos debían controlar, y mantener feliz a su pueblo –de aquí la frase, “al pueblo pan y circo”-, esta estrategia les resultaba exitosa porque daba respuesta a ciertos componentes básicos de la existencia humana: al dolor y a la necesidad se satisfacía con pan, con alimentos obtenidos sin esfuerzo; al hastío, el desánimo y el desgano se respondía con las fuertes emociones del espectáculo en la arena del circo. De igual manera, mantenían controlado a un prostituido Senado, que era conformado por los 30 patricios, y que se suponía eran “la voz del pueblo”. Por otro lado, los emperadores romanos debían tener conocimientos del arte de la guerra, o en su caso, muchos fueron grandes conquistadores; aspecto que les permitía tener un control absoluto de sus fuerzas armadas.

Muchos emperadores eran megalómanos, -estado psicopatológico caracterizado por delirios de riqueza, poder, u omnipotencia a menudo el término se asocia a delirios de grandeza y a una obsesión compulsiva por tener el control de todo, incluyendo emociones-, nadie podía estar al mismo nivel, ni por encima del emperador. El control era absoluto. Pero, -como siempre, existe “el pero”-, la historia nos enseña una gran lección, los imperios y los emperadores megalómanos, tarde o temprano, terminan por caer.

Debemos de considerar que muchas culturas en el mundo han transitado por el mismo camino de los romanos, -incluso, antes que ellos, muchos imperios sucumbieron gracias a los excesos de sus reyes o emperadores-. En este sentido, nuestro país no ha sido la excepción, y a lo largo de nuestra historia, los mexicanos han sido sometidos de distintas maneras; con la espada y la cruz, durante la conquista y reinado español; con el archiduque de Austria Maximiliano y Carlota de Habsburgo; con Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón, mejor conocido como Antonio López de Santa Ana, que fue Presidente de México en diez ocasiones; con Porfirio Díaz Mori, que estuvo en el poder por más de 30 año; y en el México contemporáneo, con el PRI, que se mantuvo en el poder 70 años.

La característica principal del dominio priísta, fue sin duda, el presidencialismo exacerbado, donde el Presidente en turno era “divinizado”, sus deseos eran incuestionables, y como nos ha enseñado la historia, los excesos cometidos por el régimen gobernante logro que en el año 2000, los mexicanos dijeran con su voto, “ya basta”, y fue así como sucumbió el partido tricolor.

Después de su derrota, los priístas tuvieron que voltear a ver a aquellos que habían olvidado por tantos años, sus militantes, si, aquellas personas –o simples mortales-, que a diario se levantan para trabajar jornadas de 8 a 12 horas, y ganar apenas el salario mínimo. Mientras los líderes “charros” se enriquecían y gozaban de total impunidad. Fue así, como los líderes priístas abrieron los ojos, y entendieron que estos “líderes” ya no eran garantía de lograr votos en las urnas, a menos que fueran comprados.

La reestructuración del PRI en todos sus niveles fue una tarea obligada; la caída había significado una dura, pero necesaria lección, era renovarse o morir. Sin embargo, esta lección parece que no quiere ser aprendida en Veracruz.

Hace seis años, el aspirante a la candidatura priísta al gobierno del estado, Fidel Herrera Beltrán, -cinco veces diputado federal, y una vez Senador-, pedía y exigía que el Gobernador Miguel Alemán sacara las manos del proceso de selección. Pero, ¿cuál era el motivo de aquella exigencia?, que él no era el candidato elegido del alemanismo. Sin embargo, su reclamo fue escuchado, y primero, fue elegido como candidato por los priístas, y después, fue elegido por los veracruzanos como Gobernador.

Lamentablemente, quien hace seis años pedía democracia, hoy es quien la niega; las aspiraciones de aquellos que tenían el deseo de sucederlo, fueron reprimidas, -y , no sólo es el caso de Héctor Yunes Landa, a quien le negaron el registro como precandidato, y que soporto a una dirigencia partidista parcial y corrupta, y el espionaje y hostigamiento de todo el aparato estatal-, sino que, también se quedaron a mitad del camino José Yunes Zorrilla, y Ranulfo Marquez, -actual Secretario de Despacho-.

No voy a negarlo, respeto al Gobernador y estimo al amigo Fidel Herrera Beltrán, a quien conozco desde que era diputado federal, y tuve la oportunidad de cubrir su campaña proselitista, y después colaborar en su administración. Pero, debo ser honesto y congruente con mis actos, -y con mi labor como columnista-, y por este motivo, debo expresar que la designación de Javier Duarte como precandidato único del PRI, es un grave error que se verá reflejado en las urnas.

Es un error pensar que el diputado federal represente a una nueva generación de políticos, no, representa a un grupo de jóvenes incrustados en el poder, que tarde o temprano, traicionarán por acción u omisión a su impulsor, y que en este caso, es el mismo Gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán. Y, lo peor, que han visto en el poder, la oportunidad de servirse, y no servir al pueblo que eligió a su jefe.

Hoy más que nunca, puedo afirmar una cosa, que la democracia en el PRI esta de luto, y que el Palacio de Gobierno se puede pintar de azul o naranja, después del 4 de julio.

-o0o- inicio



Visión Política
El rompimiento entre Fidel Herrera Beltrán y Héctor Yunes Landa
Por Edgar Palma Gómez
En política se aprende que “no existen amistades, sólo intereses”, y fue algo que sabía Héctor Yunes Landa, pero nunca pensó que era un dicho popular que se aplicaría con él, y tarde entendió que sólo era un medio para evitar que el Gobierno del Estado, en especial el Gobernador Fidel Herrera Beltrán fuera golpeado por su enemigo político de toda la vida, Miguel Ángel Yunes Linares; y en su momento, el ex subsecretario de Gobierno tuvo que tomar una decisión crucial, seguir siendo “fiel” a su jefe, o ser fiel a su familia, y, Yunes Landa no dudo en escoger. Primero estaba su familia.

Al tomar esta decisión, el rompimiento fue inminente, y no fue por aspirar a ser gobernador, no, fue porque Yunes Landa no obedeció una orden directa de su jefe, que era desmentir al Alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunez Marquez, -y que es ni más, ni menos, que el hijo del aún Director General del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes Linares-, cuando éste tenía un problema con el Gobierno del Estado. Fue, en ese momento, cuando el mandatario veracruzano le pidió al entonces Subsecretario de Gobierno que saliera en defensa de su administración, y de esta manera tenía que contradecir y perjudicar a su sobrino, y la respuesta de Yunes Landa fue clara, palabras más, palabras menos, dijo: “jamás atacare a mi familia”.

El Gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán lo “renuncio” de su cargo, dándole una “salida digna”, lo mando a contender la diputación local por el distrito de La Antigua, -porque, Herrera Beltrán sabía que ya había perdido una elección para la diputación federal, en un proceso electoral anterior, y tenía la esperanza de que se repetiría la historia-, y, para su sorpresa, Héctor Yunes Landa arraso en las casillas, y obtuvo la votación más alta en todos los distritos de la entidad veracruzana, lo que de inmediato, le dio la posibilidad de ser el Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso Local, y así sucedió, hasta que decidió anunciar su interés de contender por la candidatura priísta al Gobierno del Estado, desafiando de esta manera a Herrera Beltrán, que ya había elegido a su sucesor, Javier Duarte de Ochoa.

De aquí en adelante, el camino para Yunes Landa estuvo llenos de espinas, sus colaboradores y amigos cercanos fueron vistos casi como “leprosos”, y algunos de sus amigos que colaboraban en la administración fidelista fueron “renunciados”. Para colmo, sus supuestos “amigos y ex compañeros de gabinete” se fueron alejando, porque ya no era bien visto por el Gobernador, y algunos se atrevieron a golpearlo políticamente, y, lo hacían para conservar su empleo quedando bien con el mandatario veracruzano. El espionaje, hostigamiento y golpeteo en medios de comunicación en su contra se hizo cotidiano y permanente.

El Gobernador, Fidel Herrera Beltrán tuvo que abrir tres frentes de batalla, por un lado, iniciaron los ataques contra su ex colaborador, Héctor Yunes Landa; en el segundo frente, se endurecieron los ataques contra a Miguel Ángel Yunes Linares, acusándolo de pederasta, de ahí vino el slogan publicitario “En Veracruz los niños no se tocan”; y el tercer frente de batalla se abrió para atacar a un joven político que se ha destacado por su calidad moral, responsabilidad profesional y compromiso civil, el diputado federal, José Yunes Zorrilla, la guerra contra los Yunes estaba declarada.

Lo irónico de este asunto, es que ahora el equipo de la fidelidad, con el mayor cinismo del mundo, busca a toda costa que Pepé Yunes le levante la mano a Duarte de Ochoa, y decline públicamente a favor del candidato de la fidelidad, situación que de no darse, pondría en serios problemas a los jóvenes fidelistas.

Deseo hacer una aclaración, porque recibí varios correos preguntando porque no había se había publicado esta columna, y quiero explicar el porqué, regularmente, la envió todos los domingos a diferentes medios de comunicación en el país, pero decidí esperar un par de días, para ver que sucedería en el Consejo Político Estatal del PRI, y sus obvias repercusiones. De esta manera, estaría en posibilidades de hacer un análisis y diagnostico de lo que puede pasar en Veracruz, y lo que aquí se plasma, tendrá serias repercusiones, no sólo en otros partidos políticos en la entidad, sino también en la vida política del país, -porque como lo he dicho anteriormente, Veracruz, es la tercera entidad con mayor número de electores, y es la puerta para que el PRI recupere la presidencia, o el PAN se mantenga en el poder al termino del sexenio calderonista-, y, después de haber hecho un poco de historia, y ver como las situaciones personales rebasan las decisiones políticas, pasemos a lo acontecido en el Consejo Político, y sus repercusiones.

En el Consejo Político del PRI, realizado en la fría capital veracruzana el día del amor y la amistad, -mensaje irónico, porque las cosas en el PRI se están complicando, y lo que menos existe es amor, y la palabra amistad no existe en su vocabulario, repito, lo único que existe son intereses-, se marcaron los tiempos para el proceso de elección del candidato, a partir del 24 de febrero se podrán inscribir los aspirantes a la candidatura a gobernador, y el 26 del mismo mes, iniciarán las precampañas, con una duración de un mes. Y, fue en este evento, donde tres personajes anunciaron que se inscribirán como aspirantes, Héctor Yunes Landa, Javier Duarte de Ochoa, y José Yunes Zorrilla.

La reacciones no se hicieron esperar, y al siguiente día, los sectores del PRI, “por instrucciones superiores”, salieron a dar una conferencia de prensa para anunciar que quieren un candidato de unidad, entre los presentes estaban, la presidenta estatal de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), Elvia Ruiz Cesáreo, -fue la primera que ataco públicamente a Yunes Landa-; la dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias, Bertha Hernández Rodríguez; de la Fundación Colosio, Inocencio Yánez; de la CTM, Enrique Ramos, entre muchos otros dirigentes adheridos al concepto de la “fidelidad”. De hecho, también dieron a conocer que enviaran un documento conjunto a la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, donde le darán a conocer que los sectores adheridos al PRI se pronuncian a favor de una candidatura de unidad, y quieren evitar posibles rompimientos, y resulta extraño que estos “lideres” hablen de unidad, cuando sólo están siguiendo las instrucciones marcadas desde Palacio de Gobierno.

Por su parte, Héctor Yunes Landa acusó a su partido de emitir una convocatoria que tiene como objetivo evitar que logre inscribirse como aspirante a la candidatura, y amenazo con recurrir al TRIFE, “Me preocupa que esta convocatoria tenga más candados que la ferretería mejor surtida del estado, tiene los espacios mejor cubiertos para que haya inequidad y parcialidad”.

Por su parte, el Diputado Federal, Javier Duarte, solicito licencia a su cargo, para contender por la candidatura priísta, -hizo lo que todo mucho ya sabía-, lo peligroso del cordobés, es que ya camina, y acuerda como si fuera Gobernador, actitudes que le traerán graves problemas con priístas de la vieja guardia, que no lo ven con bueno ojos, y, a pesar de que públicamente anuncian que le brindaran su apoyo, en corto han declarado que es momento de cobrar todas las facturas que tienen contra el gobierno de la fidelidad, y de los jóvenes que han pecado de soberbios.

-o0o- inicio
Los comentarios aqui presentados, represantan exclusivamente la idea del invitado y no la opinión de .:: NV Noticias ::. quien sólo da la oportunidad a todos los mexicanos de expresar sus comentarios de acuerdo a los Art. 6º y 7º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.